WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el domingo que en el transcurso de la próxima semana revelará el porcentaje del nuevo arancel que se aplicará a los semiconductores importados, aunque anticipó que habrá cierta flexibilidad con algunas empresas del sector.
Esta declaración sugiere que la exclusión de teléfonos inteligentes y computadoras de los llamados “aranceles recíprocos” impuestos a China podría durar poco tiempo, ya que Trump busca redefinir el comercio en la industria de semiconductores.
“Queremos simplificar las cosas para muchas compañías, porque queremos fabricar nuestros chips, semiconductores y otros productos aquí, en nuestro país”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One, mientras regresaba a Washington desde su residencia en West Palm Beach.
Cuando se le preguntó si ciertos productos como los smartphones podrían quedar exentos, Trump evitó confirmarlo, aunque señaló: “Hay que mostrar cierta flexibilidad. Nadie debería ser tan rígido”.
Más temprano ese día, el mandatario anunció una investigación comercial por motivos de seguridad nacional sobre el sector de los semiconductores. “Estamos analizando los Semiconductores y TODA LA CADENA DE SUMINISTRO ELECTRÓNICA en las próximas Investigaciones Arancelarias por Seguridad Nacional”, escribió en sus redes sociales.
El viernes, la Casa Blanca había anunciado la exclusión de ciertos productos tecnológicos de los fuertes aranceles recíprocos, lo que dio esperanzas a la industria tecnológica de que no sería arrastrada por el conflicto comercial en escalada entre ambas potencias y de que los productos de consumo como teléfonos y laptops seguirían siendo accesibles.
Sin embargo, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, aclaró el domingo que productos tecnológicos clave provenientes de China, incluidos los semiconductores, enfrentarán nuevos aranceles en los próximos dos meses.
Las idas y vueltas de Trump sobre los aranceles la semana pasada provocaron las mayores oscilaciones en Wall Street desde la pandemia de COVID-19 en 2020. El índice de referencia S&P 500 (.SPX) ha caído más de un 10% desde que Trump asumió el cargo el 20 de enero.
Lutnick explicó que el presidente impondrá un “arancel con enfoque especial” sobre smartphones, computadoras y otros productos electrónicos dentro de uno o dos meses, junto con medidas específicas para los sectores de semiconductores y farmacéuticos. Estos nuevos aranceles quedarían por fuera del esquema de aranceles recíprocos, bajo el cual los gravámenes a productos chinos subieron hasta el 125% la semana pasada.
“Está diciendo que están exentos de los aranceles recíprocos, pero incluidos en los aranceles a semiconductores, que probablemente llegarán en uno o dos meses”, dijo Lutnick en una entrevista con el programa “This Week” de ABC, y sostuvo que estas medidas impulsarán la producción de esos productos en territorio estadounidense.
En respuesta, Pekín también incrementó el viernes sus propios aranceles a productos estadounidenses al 125%. El domingo, antes de los comentarios de Lutnick, China señaló que estaba evaluando el impacto de las exclusiones otorgadas a ciertos productos tecnológicos al cierre del viernes.
“La campana en el cuello del tigre solo puede ser desatada por quien la ató”, afirmó el Ministerio de Comercio de China.
El inversionista multimillonario Bill Ackman, quien ha respaldado la candidatura presidencial de Trump pero ha criticado sus aranceles, pidió el domingo una pausa de tres meses a la aplicación de los gravámenes recíprocos más severos a China, tal como hizo Trump con otros países la semana pasada.
Si Trump suspendiera los aranceles a China durante 90 días y los redujera temporalmente al 10%, “lograría el mismo objetivo de incentivar a las empresas estadounidenses a trasladar sus cadenas de suministro fuera de China, pero sin provocar una disrupción y riesgos innecesarios”, escribió Ackman en X.

