CARACAS.— El Gobierno de Venezuela declaró este lunes su disposición a avanzar en una nueva agenda de diálogo con la Unión Europea, el Reino Unido y Suiza, después de un encuentro en Caracas entre los jefes de misión de esos países y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, más de una semana después del ataque militar de Estados Unidos contra el país que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
El canciller Yván Gil afirmó que la reunión, realizada en el palacio de Miraflores, fue “franca, cordial y amena” y que el Ejecutivo venezolano apuesta por una etapa de cooperación basada en el **respeto, la igualdad entre Estados y el beneficio mutuo”. A su vez, subrayó que hay voluntad política para construir una relación estable y cooperativa con los países europeos.
Gil destacó que en la delegación venezolana también participaron el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello. Según el ministro, ambas partes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un “relacionamiento productivo” y en profundizar las vías de diálogo.
Desde Bruselas, la Unión Europea había anunciado el 6 de enero que mantendrá contactos con el Gobierno de Rodríguez, como ya venía haciendo con autoridades venezolanas que no reconoce como legítimas, con el objetivo de salvaguardar intereses y defender principios. El bloque hizo además un llamamiento a la calma y a la moderación para evitar una escalada del conflicto y pidió respeto al derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas.
Por su parte, el Reino Unido ha defendido la necesidad de una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela, mientras que Suiza adoptó medidas preventivas, incluyendo la congelación de activos de Nicolás Maduro y su entorno, como respuesta a la “situación volátil” tras la captura del mandatario.
El Ejecutivo venezolano considera que este contexto podría abrir una nueva etapa de cooperación diplomática, aunque las relaciones con Europa siguen condicionadas por la crisis política generada tras la intervención estadounidense.

