CARACAS.— El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil de Venezuela (INAC) revocó la concesión a seis aerolíneas internacionales tras considerar que la suspensión de sus operaciones respondió a acciones impulsadas por Estados Unidos, en medio de una creciente tensión militar en el Caribe.
Según el organismo venezolano, las compañías actuaron basadas en una alerta aérea emitida por una autoridad “sin competencia” para la región. La decisión coincide con un incremento del despliegue militar de Estados Unidos y con nuevas denuncias sobre operaciones letales en el Caribe.
Las aerolíneas afectadas —Iberia, TAP Portugal, Avianca, Latam Airlines Colombia, Turkish Airlines y Gol— habían suspendido sus vuelos desde Caracas hacia destinos internacionales luego de una advertencia de la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA) sobre riesgos en la Región de Información de Vuelo de Maiquetía.
El aviso de la FAA, vigente hasta el 19 de febrero, advertía sobre amenazas potenciales para aeronaves en cualquier fase del vuelo dentro del espacio aéreo venezolano. Caracas sostiene que esta autoridad carece de jurisdicción sobre su FIR y acusa a las aerolíneas de alinearse con acciones de “terrorismo promovido por EEUU”.
La revocación llega en paralelo a informes sobre presuntos planes del presidente estadounidense Donald Trump para una operación militar terrestre en Venezuela, en un contexto donde el Pentágono aumentó su presencia naval, aérea y terrestre en el Caribe.
En agosto, Washington desplegó tres buques con 4.000 soldados bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Desde el 2 de septiembre, Venezuela registró 22 ataques contra embarcaciones supuestamente ligadas a ese delito, con un saldo de más de 83 fallecidos, lo que llevó al Gobierno a denunciar “actos armados y letales” que violan los derechos humanos.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que estas operaciones vulneran el derecho internacional humanitario y reclamó su cese inmediato. Varios gobiernos y organismos internacionales insistieron, además, en la necesidad de mantener a Latinoamérica y el Caribe como una “zona de paz”.
Al mismo tiempo, el portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, llegó recientemente al Caribe. Como respuesta, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) activó una nueva fase del Plan Independencia 200, reforzando su sistema de armas para aumentar la seguridad integral del país.

