NUEVA YORK.- Estados Unidos se retiró del principal organismo de derechos humanos de las Naciones Unidas acusándolo de «sesgo crónico» contra Israel, en una medida que fue criticada por grupos de derechos humanos y calificada de «lamentable» por líderes extranjeros.
La decisión de retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU fue anunciada el martes por Nikki Haley, embajadora de los Estados Unidos en la ONU. «Damos este paso porque nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y egoísta que se burla de los derechos humanos», dijo junto al Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo.
Minutos después, Zeid Ra’ad al-Hussein, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, calificó el anuncio del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump de «decepcionante, si no realmente sorprendente». «Dado el estado de los derechos humanos en el mundo de hoy, Estados Unidos debería estar intensificando, no retrocediendo», agregó.
La Unión Europea coincidió en que la medida «corre el riesgo de socavar el papel de Estados Unidos como partidario de la democracia en el escenario mundial», mientras que el secretario de Relaciones Exteriores británico, Boris Johnson, lo calificó de «lamentable». Por otro lado, Israel, un importante aliado de Washington, elogió el movimiento como «valiente».
El anuncio de Estados Unidos se produjo después de que el consejo votara el mes pasado investigar el asesinato de decenas de manifestantes palestinos en la Franja de Gaza y acusara a Israel de uso excesivo de la fuerza. Haley aseguró que la medida «no es una retirada de los compromisos con los derechos humanos» y acusó al consejo de ser «un protector de los violadores de los derechos humanos y un pozo negro de prejuicios políticos».
«Miren la membresía del consejo, y verán una terrible falta de respeto por los derechos más básicos», dijo Haley, poniendo como ejemplos a Venezuela, China, Cuba y la República Democrática del Congo.

