NUEVA YORK.- El presidente palestino critica la decisión de Estados Unidos de trasladar su embajada en Israel a Jerusalén y califica de racista la Ley de Estado-Nación.
«Jerusalén no está a la venta», declaró el jueves el presidente palestino, Mahmoud Abbas, al denunciar la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y de trasladar allí la embajada de Estados Unidos.
En un discurso ante la Asamblea General de la ONU, Abbas pidió a Trump que rescinda esa decisión, así como su decisión de cortar la ayuda financiera a los palestinos, diciendo que socavaron la solución de dos estados para el conflicto palestino-israelí. «Con todas estas decisiones, esta administración ha incumplido todos los compromisos anteriores de Estados Unidos y ha socavado la solución de dos estados», sentenció Abbas.
También criticó a Israel por promover el «apartheid», al haber aprobado en julio la ley estatal nacional judía «racista», que «cruzó todas las líneas rojas». «Esta ley inevitablemente conducirá a la creación de un estado racista, un estado de apartheid, y anula la solución de dos estados», dijo.
En su discurso, Abbas también instó a la Corte Penal Internacional, respaldada por la ONU, a investigar los presuntos crímenes cometidos por Israel.

