MERCADOS.— Los mercados globales volvieron a operar en rojo este martes, con fuertes caídas en acciones y bonos, mientras la guerra en Irán entró en su cuarto día sin señales de desescalada, alimentando los temores a una disrupción prolongada en los mercados energéticos y a un nuevo salto de la inflación.
Los futuros del S&P 500 se desplomaron 1,5%, luego de que en la sesión anterior los inversores aprovecharan las bajas para recomprar y borrar pérdidas similares. Los contratos del Nasdaq 100 retrocedieron 2%. En Europa y Asia, los principales índices bursátiles se encaminan a su peor caída en dos días desde abril.
En paralelo, el gas europeo se disparó otro 23%, en un contexto en el que la mayor planta exportadora de GNL del mundo, ubicada en Qatar, continúa cerrada. El crudo Brent extendió las subas y avanzó 4%, superando los u$s 80 por barril.
Las señales contradictorias desde la administración de Donald Trump sobre la duración del conflicto presionaron al alza los rendimientos globales por segundo día consecutivo, ante la preocupación de que el encarecimiento de la energía se traduzca en mayor inflación. La deuda soberana europea fue una de las más castigadas, dada la mayor exposición de la región a los precios del petróleo y el gas.
Mientras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán sacuden a Medio Oriente, el presidente Donald Trump aseguró que no existe un cronograma definido para el conflicto. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, rechazó que se trate de una “guerra interminable”, aunque tampoco descartó el envío de tropas estadounidenses. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que “los golpes más duros aún están por venir” por parte del ejército estadounidense.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono británico a 10 años subió 12 puntos básicos, mientras que la tasa del Treasury estadounidense a 10 años avanzó seis puntos básicos hasta 4,10%. El dólar volvió a consolidarse como refugio y ganó 0,5%.
“El mensaje de la Casa Blanca sugiere voluntad de prolongar el conflicto y hacer lo que sea necesario”, señaló Emma Moriarty, gestora de carteras en CG Asset Management. “Este tipo de declaraciones obliga al mercado a incorporar con mayor profundidad las consecuencias duraderas, especialmente en inflación y precios de la energía, y su impacto en las acciones”.
Desde Bloomberg, el editor ejecutivo Mark Cudmore sostuvo que el manual clásico del inversor frente a Irán “quedó obsoleto” y que el mercado aún no ha revalorizado completamente el nuevo escenario. Según su análisis, las próximas semanas podrían ser volátiles y negativas para muchos activos de riesgo, y la reacción automática de “comprar en la caída” podría no ser la estrategia adecuada esta vez.
Movimientos corporativos
En el plano empresarial, Blackstone permitirá a inversores rescatar un récord de 7,9% de las participaciones en su principal fondo de crédito privado, una señal de tensión en un sector que enfrenta una ola de retiros.
Funcionarios estadounidenses evalúan imponer límites a la cantidad de aceleradores de inteligencia artificial que Nvidia puede exportar a cada empresa china, lo que restringiría aún más el regreso del fabricante de chips a ese mercado clave.
Fitch Ratings rebajó la calificación crediticia de Paramount Skydance a grado especulativo tras el acuerdo para adquirir a Warner Bros. Discovery.
Por otro lado, la deuda por unos u$s 17.500 millones vinculada a la red social X y a la startup de inteligencia artificial xAI, ambas asociadas a Elon Musk, sería cancelada en su totalidad, según fuentes con conocimiento del asunto.

