KIEV.- Unos 30 líderes occidentales mantenían conversaciones este jueves con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sobre garantías de seguridad para Kiev en caso de un acuerdo de paz con Rusia, con la esperanza de convencer a Estados Unidos de respaldar sus esfuerzos.
La cumbre en París de la llamada “coalición de los dispuestos” reunió a dirigentes de Europa, Australia, Japón y Canadá, con algunos países vecinos participando por videoconferencia.
Los miembros de la coalición —de la que no forma parte EE. UU.— llevan meses dialogando a distintos niveles para definir el apoyo militar que ofrecerían a Ucrania y disuadir a Rusia de volver a atacarla si se logra una tregua definitiva, algo que por ahora sigue siendo una perspectiva lejana. Pero esos esfuerzos se han estancado, pues los gobiernos insisten en que cualquier papel militar europeo requeriría garantías de seguridad estadounidenses como “respaldo”. El presidente Donald Trump no ha hecho un compromiso explícito al respecto.
El enviado de Trump se reúne con europeos
Su enviado especial, Steve Witkoff, se reunió el jueves por la mañana en París con varios altos funcionarios europeos, según dos diplomáticos. El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó junto a Zelenski el miércoles en París que los líderes de la coalición respaldarían planes de garantías de seguridad elaborados por sus ejércitos. Dos funcionarios europeos confirmaron que los planes “técnicos” estaban terminados, sin dar detalles.
Según el esquema enviado a los asistentes, los jefes del Ejército británico y francés debían informar a los líderes este jueves. “Estamos listos, los europeos, para proporcionar garantías de seguridad a Ucrania cuando haya una paz firmada”, dijo Macron, añadiendo que ahora se trata de ver cuán sincera es Rusia.
Los dos funcionarios europeos indicaron que el objetivo era enviar una señal política a Trump, destacando la falta de avances hacia conversaciones directas de paz entre Vladímir Putin y Zelenski desde que Trump recibió a Putin en agosto, e instando a Washington a presionar a Moscú.
Tras haberle dado alfombra roja en Alaska, Trump acusó el miércoles a Putin de conspirar con China y Corea del Norte, después de que los tres líderes escenificaran en Pekín una demostración de unidad en una fastuosa conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó el miércoles que esperaba claridad pronto de la coalición sobre lo que puede ofrecer, lo que allanaría el camino para discusiones más intensas con Washington sobre las garantías que podría brindar.
Putin dijo a Kiev el miércoles que había una oportunidad de terminar la guerra mediante negociaciones “si prevalece el sentido común”, opción que aseguró preferir, aunque está dispuesto a poner fin al conflicto por la fuerza si es la única vía.
Funcionarios occidentales señalan que el elemento clave de las garantías será mantener un sólido respaldo a las fuerzas armadas ucranianas. También se prevé una fuerza internacional de apoyo y disuasión para Kiev, desplegada tanto en Ucrania como en países vecinos, pese a que Rusia se opone firmemente a cualquier presencia extranjera en territorio ucraniano. Diplomáticos admiten que persisten importantes diferencias entre aliados sobre este punto.
Los líderes europeos han dejado claro que dicha fuerza solo sería viable con respaldo estadounidense, algo que Trump prometió el mes pasado de forma general, aunque Washington aún no ha precisado su aportación. Según la presidencia francesa, algunos líderes llamarán a Trump tras la cumbre.
John Foreman, ex agregado de defensa británico en Kiev y Moscú, subrayó la importancia de saber exactamente qué se ofrece, especialmente para Zelenski mientras sopesa su posición ante posibles negociaciones directas con Rusia.
“Dicho esto, crece la conciencia de que la paz requerirá una Ucrania fuerte y un ejército ucraniano fortalecido, que el apoyo europeo deberá ser duradero y que Ucrania probablemente no pueda confiar en que sus aliados castiguen a Rusia si vuelve a atacar”, afirmó. “Todo esto es trabajo preparatorio para una paz que sigue siendo ilusoria y lejana debido a la diplomacia incoherente de Trump y a la falta de negociaciones sustantivas.”

