BRASILIA.— El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pidió ayuda a su homólogo ruso, Vladímir Putin, en su reciente viaje a Rusia para el proyecto del submarino nuclear que desarrolla su país, que no avanzaba debido a obstáculos a la colaboración por parte de Estados Unidos, informó la prensa local.
Según el diario Folha de Sao Paulo, las conversaciones con la estatal rusa de energía atómica Rosatom acerca de la participación en la central nuclear brasileña Angra 3 serían “la cara civil” del acuerdo sobre el submarino, del que no hay ninguna constancia en los documentos oficiales divulgados tras la visita.
Aun así, tras su encuentro con Putin en Moscú, Bolsonaro se reunió con empresarios brasileños y dijo que había interés en el área nuclear “debido a la propulsión” de su submarino, dejando entrever que se habló del proyecto nuclear.
Misiones técnicas de la Marina de Brasil llegaron a desplazarse a Washington para debatir los términos de la cooperación, pero tras muchas peticiones de información por parte de Estados Unidos, los brasileños desistieron y finalmente no hubo acuerdo.
Entonces, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil empezó a buscar alternativas y pensó en Rusia, la segunda mayor potencia nuclear, y aunque hubo conversaciones iniciales, cuando Bolsonaro asumió el poder en 2019 el proceso se paralizó.
El canciller de Bolsonaro en ese momento, Ernesto Araújo, era defensor de una alineación total con EEUU y vetó cualquier asociación con Moscú, pero una vez aparado del cargo, en marzo de 2021, se volvió a cooperar con los rusos.
La Marina de Brasil tiene un programa nuclear desde 1979, y aunque domina el ciclo completo del combustible que se usa en los reactores y desde 2009 tiene un programa de construcción de un submarino nuclear, tiene dificultades técnicas, sobre todo la certificación del combustible.
Ahora, el acuerdo con Rusia podría estar en peligro, por las consecuencias de las sanciones económicas, que se suman a la resistencia de Estados Unidos y de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, según Folha de Sao Paulo.

