KABUL.- La sensación de normalidad regresa lentamente a Farah, luego de que fuera testigo de algunos de los enfrentamientos más intensos que el país ha visto en meses.
Combatientes talibanes atacaron el martes la capital de la provincia occidental Farah y tomaron varios controles de seguridad. Se produjo una batalla entre las fuerzas gubernamentales y los extremistas, que duró aproximadamente 24 horas. También se lanzó un segundo asalto talibán en las primeras horas del jueves. Las autoridades dijeron que la feroz lucha dejó al menos 25 agentes de seguridad y 300 combatientes muertos.
La plaza principal de la ciudad estaba bajo el control de los talibanes horas antes de que las fuerzas especiales respaldadas por el poder aéreo de Estados Unidos pudieran expulsarlos. «Farah está volviendo a la normalidad», aseguran testigos que vivieron los ataques.

