WASHINGTON.—El respaldo incondicional del presidente Biden a Israel está generando preocupaciones entre su equipo de asesores en la Casa Blanca, quienes temen el impacto negativo que esta postura podría tener en su legado y, especialmente, en sus perspectivas para las elecciones del 2024.
Según un artículo publicado el domingo por el Washington Post, los recientes ataques perpetrados por Hamás y la consecuente respuesta de Israel en Gaza han generado una inquietud sin precedentes en el equipo de Biden durante su presidencia.
La nota, titulada «La Casa Blanca se enfrenta a divisiones sobre el conflicto Israel-Gaza», describe una reunión frustrante mantenida por unos 20 miembros del equipo del presidente estadounidense con los principales asesores a principios de noviembre.
En ese momento, los bombardeos del gobierno de Benjamín Netanyahu en el territorio palestino ya habían cobrado más de 10.000 vidas civiles.
En esta reunión, el variado grupo de funcionarios buscaba discutir tres puntos clave con el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Jeff Zients, la asesora principal Anita Dunn y el asesor adjunto de seguridad nacional Jon Finer: la estrategia de la administración para reducir las muertes civiles, el mensaje a transmitir sobre el conflicto y la visión futura para la región una vez que cese la hostilidad, según detalla el artículo del Washington Post.
El diario señala que los principales asesores de Biden respondieron con comentarios genéricos acerca de la necesidad de promover la solución de los dos estados, una idea que ha sido parte de la resolución de las Naciones Unidas desde 1947, estableciendo la creación del Estado de Israel.
El equipo de política exterior de Biden ha estado consciente del peso de los grupos de presión proisraelíes en Washington desde hace tiempo.
Sin embargo, cambios demográficos en estados cruciales para definir las elecciones presidenciales, como Michigan, hogar de una comunidad árabe-estadounidense en crecimiento, han llevado a algunos analistas demócratas a cuestionar la conveniencia de esta alianza, según destaca el Washington Post.
El artículo señala una división dentro de la Casa Blanca entre los colaboradores antiguos de Biden y una serie de funcionarios más jóvenes provenientes de diversos ámbitos. Incluso los principales asesores admitieron que reconocen que el conflicto ha dañado la posición global de Estados Unidos.

