WASHINGTON.— El Departamento de Estado expresó su preocupación por el Kheibar, un nuevo misil presentado por Teherán, que tiene la capacidad de transportar ojivas de más de una tonelada y alcanzar distancias de hasta 2.000 kilómetros.
Esta nueva adquisición representa una amenaza significativa tanto para la seguridad regional como internacional, consideró el organismo estadounidense.
El portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller, expresó su profunda preocupación ante el desarrollo y la proliferación de misiles balísticos por parte del país persa, ya que representa una seria amenaza para la seguridad regional e internacional y constituye un desafío significativo a los esfuerzos de no proliferación de armamento.
En una conferencia de prensa, Miller criticó el hecho de que Irán continúe buscando tecnología de misiles de proveedores extranjeros y llevando a cabo pruebas, a pesar de las restricciones impuestas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación con sus actividades relacionadas con misiles.
El portavoz subrayó, sin embargo, que Estados Unidos cree firmemente que la diplomacia es la mejor vía para garantizar y verificar que Irán no adquiera armamento nuclear.
Recientemente, el Ministerio de Defensa iraní presentó un nuevo misil balístico, conocido como Kheibar, que posee un alcance de 2.000 kilómetros y tiene la capacidad de transportar ojivas de más de una tonelada de peso.
Este misil, que es la última versión del Khorramshahr y tiene el alcance más largo entre los misiles iraníes, fue presentado en la televisión estatal junto con una réplica de la mezquita de Al Aqsa, ubicada en el sector palestino de Jerusalén.
El Kheibar es un misil propulsado por carburante líquido y su nombre hace referencia a la antigua ciudad de Khaybar en Arabia Saudita, donde tuvo lugar una batalla crucial en el siglo VII en la que el ejército del profeta Mahoma derrotó a una población judía numerosa.
Este anuncio se produce en un momento de tensión en el conflicto israelí-palestino y poco después de un alto el fuego en Gaza que puso fin a cinco días de enfrentamientos entre Israel y la Yihad Islámica, un grupo armado radical respaldado por Irán.

