CIUDAD DE MÉXICO.— El país se prepara para lo que será un invierno crudo con una estrategia para aminorar los altos costos del gas, insumo clave para la generación de energía eléctrica.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ya resiente las afectaciones al mercado energético derivado de las sanciones económicas contra Rusia al haber reportado un incremento del 202,8% en los costos de generación de energía eléctrica.
#ConferenciaPresidente | Gracias a que se renegociaron los contratos de los gasoductos a tiempo, lo que eran pérdidas, se van a ir convirtiendo en utilidades para la CFE, así lo explicó el presidente @lopezobrador_ pic.twitter.com/rDC9jxLNwS
— CFEmx (@CFEmx) September 20, 2022
En los primeros siete meses del año la operación de centrales de combustión interna costó un total de 8.624 pesos (413 dólares) por megawatt-hora, cuando en el mismo periodo del año anterior el costo fue de 2.848 pesos (142 dólares).
La razón principal es la reducción de las importaciones de gas ruso a Europa y la decisión de Estados Unidos de intentar suplir dicho suministro; la alta demanda, ya comienza a superar la oferta por lo que se espera que los precios mantengan su tendencia al alza.
En ese contexto, la CFE apuesta por buscar coberturas de mercado que le permitan lidiar con los incrementos imprevistos del gas, una estrategia que ha ayudado a México a no ver incrementos considerables en las tarifas de energía eléctrica.
El mecanismo de coberturas funciona como un tipo de seguro contra los cambios de precios y consiste en una serie de operaciones que protegen las finanzas públicas en caso de una caída drástica del valor del crudo y permite compensar la pérdida de ingresos presupuestarios.
México usa las coberturas petroleras desde hace años y deposita todas sus ganancias cuando el petróleo se recupera, pero disfruta de la seguridad de un piso mínimo, lo cual resguarda las arcas públicas de momentos de crisis en los mercados.
Es decir, si el precio de venta resultase inferior, el país tendría que solicitar la prima de la cobertura para amortiguar el impacto que ese desajuste causaría en sus ingresos.
Sin embargo, la CFE, no apuesta por aumentar el porcentaje de sus coberturas al tiempo que también enfrenta una reducción del 6,9% en su presupuesto en comparación con el de 2022, al tener asignado un total de 439.772 millones de pesos (21.988 millones de dólares) en el presupuesto para 2023.
La medida puede evitar que el incremento de los precios del gas se trasladará gradualmente a los usuarios o se necesitará emplear las arcas públicas para subsanar la diferencia de precios, a través de subsidios, aún con las coberturas de mercado adquiridas.

