BUENOS AIRES.— Luis Caputo, ministro de Economía, anunció ante empresarios una doble estrategia de reforma laboral y tributaria para “modernizar el marco productivo” y consolidar el giro liberal del Gobierno de Javier Milei.
El objetivo: bajar impuestos, eliminar distorsiones y ganar competitividad a través de la productividad, sin recurrir a nuevas devaluaciones.
El mensaje, presentado en el 61.º Coloquio de IDEA, llega en medio de un fuerte ajuste fiscal y tensiones políticas. Con la economía en recesión y el consumo en caída, el Gobierno apuesta por la desregulación y por incentivar el ahorro interno como motor del crecimiento privado.
Caputo calificó al régimen laboral actual como “arcaico y rígido” y responsabilizó esa estructura por el estancamiento del empleo formal desde 2011. Planteó flexibilizar normas y reducir litigios para combatir la “industria del juicio laboral”, que, según dijo, encarece la contratación y desincentiva inversiones. El objetivo es crear un marco más predecible, con menor carga regulatoria y menor exposición judicial, para reactivar el empleo privado formal.
La otra pieza clave del plan es la reforma tributaria integral, orientada a simplificar un sistema con más de 150 tributos entre Nación, provincias y municipios. Caputo aseguró que el nuevo esquema reducirá los impuestos nacionales a seis, eliminará gravámenes menores y fomentará el ahorro interno mediante incentivos fiscales.
El ministro rechazó una nueva devaluación como herramienta para recuperar competitividad. Defendió un modelo de estabilidad y productividad basado en la reducción de impuestos, la desregulación y el control del gasto. Las reformas enfrentan resistencia en el Congreso y un contexto social frágil por la recesión y la pérdida de poder adquisitivo. Caputo admitió que necesitará más apoyo parlamentario, aunque insistió en que “el rumbo no se modificará”.
Economistas advierten que el éxito dependerá de mantener la estabilidad fiscal, contener la inflación y cumplir las metas con el FMI, que sigue de cerca la evolución del programa económico.
Las propuestas de Caputo consolidan la apuesta de Milei por un modelo liberal: menos Estado, menos impuestos y más confianza en el sector privado. El desafío ahora será convertir las promesas en leyes efectivas y sostener la gobernabilidad en una economía aún sin señales claras de recuperación.

