LIMA.—La Fiscalía de Perú presentó formalmente su solicitud de detención domiciliaria por 18 meses para el expresidente Alberto Fujimori.
El pedido se realizó durante la audiencia de variación de comparecencia simple a detención domiciliaria, en el marco del proceso por el asesinato en 1992 de seis personas en la localidad de Pativilca, perpetrado por el grupo militar encubierto Colina.
La Segunda Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos e Interculturalidad argumentó que Fujimori no tiene ninguna medida coercitiva y que la detención domiciliaria es necesaria para evitar el riesgo de fuga.
El abogado de Fujimori, Elio Riera, solicitó la improcedencia del pedido fiscal, asegurando que el expresidente tiene arraigo domiciliario en la casa de su hija Keiko Fujimori.
Fujimori, interviniendo virtualmente en la audiencia, rechazó la detención domiciliaria argumentando que sería más que una prisión preventiva y que vulneraría sus derechos a la libertad y a la protección de la salud.
Afirmó que su salud, aunque estable, lo califica como paciente de alto riesgo, y destacó que vive en la casa de su hija Keiko, tiene ingresos como jubilado y regalías por la publicación de sus memorias, y no posee ningún inmueble a su nombre.
El juez, Littman Ramírez, informó que emitirá una resolución en un plazo de 48 horas, de acuerdo con lo establecido en el Código Procesal Penal. Este caso también involucra al exasesor Vladimiro Montesinos, quien aceptó la acusación por los delitos de homicidio, asesinato y desaparición forzada, y será sentenciado próximamente.
El proceso judicial sigue contra Fujimori, Montesinos, el exjefe de las Fuerzas Armadas Nicolás Hermoza Ríos y el exgeneral Luis Pérez Documet, así como los miembros del grupo Colina.

