FRONTERA EE.UU-MÉXICO.- Las autoridades de Estados Unidos y México aún no identifican al responsable de la construcción de un narcotúnel descubierto recientemente en la frontera entre ambos países. Pero su ubicación y alta sofisticación apunta a que se trata del cartel de Sinaloa, lo que se suma a la evidencia de su condición como una de las organizaciones criminales más poderosas de la Latinoamérica.
Agentes de la patrulla fronteriza estadounidense, Investigaciones de Seguridad Interna (HSI por sus iniciales en inglés), y la Administración para el Control de Drogas y Delitos (DEA por sus iniciales en inglés) clausuraron el túnel transfronterizo incompleto cerca de la ciudad de Jacumba en el estado de California, a menos de una milla al norte de la frontera mexico-estadounidense, como lo anunció la Agencia de Aduanas y Protección de Fronteras.
El 19 de septiembre, las autoridades mexicanas descubrieron el túnel subterráneo de 191 metros de extensión en una casa del pueblo de Ejido Jacume, situado a solo dos millas al sur de la frontera México-Estados Unidos en el estado de Baja California, después de una información por medio de la denuncia de un ciudadano, según fuentes policiales.
El pasaje contaba con tecnología de punta, paneles solares diseñados para alimentar sistemas eléctricos de iluminación y ventilación, además de dos bombas de succión para drenar el túnel de cualquier agua que se recogiera adentro. En el interior también se halló un sistema de rieles que se extendía a todo lo largo del paso.
Los túneles han sido, durante la historia del narcotráfico, las formas más astutas empleadas por los grupos del crimen organizado en México para traficar narcóticos hacia Norteamérica. En abril de 2016, las autoridades descubrieron uno de los narcotúneles más largos que se hayan construido entre California y México. Se extendía por unos 800 metros y estaba equipado con un ascensor.

