BROOKLYN.— Un tribunal de Brooklyn condenó a tres años de cárcel a Luis Enrique y Ricardo Martinelli, hijos del expresidente panameño Ricardo Martinelli, a quien culparon de estar detrás del esquema montado en Panamá para recibir dinero de la multinacional brasileña Odebrecht.
La sentencia del juez Raymond J. Dearie, que incluye una multa de 250.000 dólares, es muy inferior a los 9 a 11 años que pedía la fiscalía, que los acusó de recibir 28 millones de dólares en sobornos de la multinacional brasileña, de los cuales 19 millones habían transitado por cuentas estadounidenses.
Los hermanos se habían declarado culpables de las acusaciones en diciembre pasado, tras ser extraditados a Estados Unidos.
De los 36 meses de la sentencia habrá que descontar los casi 23 meses que han estado detenidos, primero en Guatemala, mientras aguardaban la extradición, y luego en Centro de Detención Metropolitano en Brooklyn.
Según los fiscales estadounidenses, los hermanos admitieron “haber abierto cuentas bancarias secretas a nombre de empresas fantasma en países extranjeros y Estados Unidos, con el fin de ocultar más de US$28 millones en sobornos de Odebrecht en beneficio de un pariente cercano, un alto funcionario público en Panamá”.
Los hermanos no trabajaron como funcionaros mientras su padre presidía el país entre 2009 y 2014. El exmandatario no enfrenta causa pesa alguna en territorio estadounidense en relación con el caso Odebrecht.
En Panamá, Martinelli y sus hijos aún tienen un proceso judicial pendiente relacionado con el supuesto pago de sobornos de parte de la compañía en el país. El expresidente ha dicho en el pasado que no recibió las coimas de la constructora brasileña por la adjudicación de obras.

