TEHERÁN.— Irán negó que haya negociaciones nucleares programadas con Estados Unidos, debilitando las perspectivas de un acercamiento diplomático tras los comentarios del presidente Donald Trump, quien había sugerido que podría alcanzarse un acuerdo tan pronto como la semana próxima.
“Digo explícitamente que no ha habido ningún acuerdo, arreglo ni discusión sobre el inicio de nuevas negociaciones”, declaró el canciller Abbas Araghchi en una entrevista con la televisión estatal el jueves por la noche. “Algunas de las especulaciones sobre una reanudación de las conversaciones no deben tomarse en serio.”
Trump había afirmado el miércoles que ambas partes mantendrían conversaciones la semana siguiente y que “tal vez” firmaran un acuerdo. Ese encuentro habría sido el primero desde la guerra de 12 días entre Irán e Israel —en la que Estados Unidos intervino bombardeando instalaciones nucleares— y que truncó un impulso diplomático para resolver las tensiones en torno al programa atómico iraní.
Aunque algunos funcionarios iraníes, incluido el presidente, han manifestado disposición al diálogo, enfrentan resistencia interna, especialmente entre sectores que se oponen a cualquier acercamiento tras el conflicto reciente.
El líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, afirmó el jueves que su país había ganado la guerra, pero no se pronunció sobre si deberían reanudarse las conversaciones con Washington.
Inspecciones nucleares
Araghchi también rechazó un pedido de los inspectores de la ONU para evaluar los daños en las instalaciones nucleares atacadas por EE.UU. e Israel, los cuales calificó como “considerables y graves”.
Agregó que Irán no tiene la intención, “por el momento”, de recibir al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
El personal del OIEA permaneció en el país durante la ofensiva israelí, pero no pudo realizar inspecciones debido a los bombardeos. Incluso tras el alto el fuego de esta semana, Irán continúa bloqueando el acceso.
Esto impide a los inspectores verificar el paradero del arsenal de uranio altamente enriquecido de Teherán, que Israel y sus aliados temen pueda utilizarse para fabricar armas nucleares. Irán sostiene que su programa atómico tiene fines exclusivamente pacíficos.
Una nueva ley que entró en vigor el jueves suspendió toda cooperación con el OIEA, luego de que funcionarios iraníes acusaran al organismo de haber dado a Israel un pretexto para lanzar sus ataques al declarar que no podía garantizar que el programa nuclear iraní fuera “exclusivamente pacífico”.
Aún no está claro cómo implementará el gobierno esta ley. Irán solo podría cortar formalmente la cooperación si se retira del acuerdo internacional de no proliferación nuclear, un paso de mayor confrontación que hasta ahora ha evitado dar.

