CIUDAD DE MÉXICO.— La militarización del país es una de las decisiones más criticadas a la Administración de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, un sondeo reveló que la mayoría de los mexicanos sí desea que el ejército tenga mayor presencia debido a la crisis de seguridad que es transversal en el país.
En ese contexto, el 80% de los mexicanos está de acuerdo en que los militares tengan un papel más activo en combatir al crimen organizado, que ha intensificado sus actividades y enfrentamientos en los últimos meses en el país, según indican los resultados de un sondeo elaborado por la consultora Buendía y Márquez y publicada en el diario mexicano El Universal.
El sondeo, ejecutado en todos los estados de la República Mexicana, arrojó que el 51% de los consultados dijo que está «muy a favor» de una mayor participación de la milicia para controlar la seguridad pública, mientras que el 29% se declaró «algo a favor«.
El Congreso de México discutirá este año la incorporación de la Guardia Nacional, un cuerpo civil de seguridad, a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), es decir, al aparato militar.
El presidente mexicano ha recibido múltiples críticas por la intención de darle mayor poder al ejército. Los críticos y grupos opositores sostienen que se trata de una «militarización nacional» que podría poner en riesgo los derechos humanos y civiles de la población.
La consulta, realizada por la firma Buendía y Márquez durante las primeras dos semanas de agosto, arroja que solo el 17% de los encuestados se manifestó en contra de que los militares emprendan más acciones en las calles en contra de los cárteles de la droga.
Pese a los resultados de la encuesta, en la percepción popular, la imagen de las fuerzas armadas no es muy positiva en México por los famosos casos de abuso de autoridad y violación de derechos humanos.
El 19 de agosto pasado, la Fiscalía General de la República (FGR) emitió órdenes de aprehensión en contra de 83 mandos militares, soldados y policías por el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos, mejor conocida como Ayotzinapa.

