PARÍS.— El presidente de Francia, Emmanuel Macron, tuvo una cena con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la que denunció “el avance precipitado» del programa nuclear de Irán, y advirtió a Irán con «consecuencias inevitables” si sigue en esa trayectoria.
«El presidente de la República reiteró la firmeza necesaria ante el avance precipitado de Irán, que de continuar tendrá consecuencias inevitables, ante la falta de transparencia de ese país con el Organismo Internacional de Energía Atómica«, indicó la Presidencia francesa en un comunicado.
Irán comenzó a enriquecer uranio a 60%, muy por encima del umbral de 3,67% fijado por el acuerdo de 2015 sobre su programa nuclear, y se acerca al 90% necesario para producir una bomba atómica.
La nación islámica amenaza también con tomar medidas «recíprocas» si la Unión Europea incluye en su lista negra a los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, como lo pide el Parlamento Europeo.
Teherán además con retirarse del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) y con expulsar a los investigadores del OIEA de sus sitios nucleares.
Macron y Netanyahu «expresaron su gran preocupación con las actividades desestabilizadoras de Irán en toda la región«, agregó el Elíseo. Macron «recordó que el apoyo iraní a la agresión rusa en Ucrania expuso a Irán a sanciones y a un aislamiento creciente”.

