KIEV.— El gobernador regional, Oleksander Prokudin, informó este jueves que la devastadora inundación causada por la destrucción de la presa de Kajovka se ha extendido por más de 600 kilómetros cuadrados a lo largo de ambas orillas del río Dniéper en Ucrania.
çel funcionario explicó que un 32 por ciento de la zona afectada se encuentra en la orilla derecha, controlada por Kiev, mientras que el restante 68 por ciento se sitúa en la orilla izquierda, controlada por Moscú.
«El nivel promedio de la inundación es de 5,61 metros», agregó la autoridad ucraniana, quien aseguró que «a pesar del peligro y los intensos bombardeos rusos, las operaciones de evacuación en el área inundada continúan«.
El servicio estatal de emergencias ucraniano reportó que se han evacuado a 1.995 personas de las zonas afectadas en el área controlada por Kiev, incluyendo a 103 niños, aunque muchas más personas han huido por sus propios medios.
Este servicio indicó que en la ribera controlada por Kiev se han inundado «un total de 20 asentamientos y 2.629 viviendas». Las aguas también han sumergido partes de la capital regional, Jersón. Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que los rusos están bombardeando a los equipos de rescate ucranianos.
«La evacuación continúa ¡bajo fuego! La artillería rusa sigue disparando sin importar nada. Son salvajes«, afirmó Zelenski, quien calificó nuevamente la destrucción de la presa como un «acto terrorista» llevado a cabo por Rusia.
El mandatario también describió la situación en la parte ocupada de la provincia de Jersón como «absolutamente catastrófica». Según Zelenski, «los ocupantes simplemente abandonan a la gente en estas terribles condiciones».
Además, criticó al Comité Internacional de la Cruz Roja por no haber establecido operaciones de rescate en la zona ocupada por Rusia, que ha sido afectada por el colapso de la presa.
«Necesitamos que organizaciones internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja se unan de inmediato a las operaciones de rescate y ayuden a las personas en la parte ocupada de la región de Jersón», expresó.
Zelenski también declaró que «cada persona que muere es una sentencia para la arquitectura internacional existente y las organizaciones internacionales que han olvidado salvar vidas». Agregó: «La ausencia de organizaciones internacionales en la zona del desastre en este momento significa que no existen en absoluto, que no están funcionando». El jefe de Estado ucraniano explicó que el Gobierno de Kiev ha realizado «todas las solicitudes necesarias» al respecto.

