MERCADOS.— Las acciones subieron el viernes, con los mercados europeos avanzando en las primeras operaciones y sus pares asiáticos registrando su mejor semana en más de tres años, mientras Israel buscaba iniciar conversaciones con Líbano, lo que elevó las expectativas de una desescalada en Medio Oriente y una posible reapertura del Estrecho de Ormuz.
Irán señaló los ataques en curso de Israel sobre Líbano como un punto clave de fricción en su acuerdo de alto el fuego con Estados Unidos, que incluye la reapertura del estrecho, por donde normalmente transita cerca de un quinto del suministro energético global. Delegaciones de Teherán y Washington tienen previsto reunirse en Pakistán el sábado.
El índice paneuropeo STOXX 600 subió un 0,3%, encaminándose a su tercera semana consecutiva de ganancias. Las acciones del sector salud y tecnología lideraron las subas, con avances del 1% y 0,8%, respectivamente.
“Al menos para los mercados, el estrés financiero siguió moderándose de cara a las conversaciones del fin de semana”, señalaron analistas de Deutsche Bank. “Las expectativas de una desescalada en Líbano ayudaron a reducir los temores de que el alto el fuego más amplio pudiera desmoronarse antes de las negociaciones”.
Como señal del alivio, un índice clave de volatilidad de opciones sobre acciones cayó nuevamente a niveles previos a la guerra, aunque es el único gran indicador que logró hacerlo.
El índice MSCI de acciones de Asia-Pacífico (excluyendo Japón) subió un 0,9%, acumulando un avance del 7,3% en la semana, el mayor desde noviembre de 2022.
Los futuros de Wall Street operaban mayormente estables tras revertir pérdidas previas. El jueves, el S&P 500 subió un 0,6%, sumando su séptima jornada consecutiva de ganancias.
“Creemos que esto podría ser el principio del fin” de la guerra, lo que representa “una oportunidad para que los inversores vuelvan a enfocarse en las tendencias y fundamentos previos al conflicto”, afirmó Rupal Agarwal, estratega cuantitativa para Asia en Bernstein.
Aun así, el mercado del petróleo se mantenía volátil, con leves subas desde los mínimos de un mes registrados esta semana. El Brent avanzó un 1,8% hasta los u$s 97,67 por barril, aunque todavía se encamina a una caída cercana al 10% semanal.
El Estrecho de Ormuz sigue en gran medida cerrado al tráfico marítimo, con volúmenes muy por debajo del 10% de lo habitual el jueves, mientras Teherán reafirma su control sobre esta vía estratégica.
El cierre del estrecho durante las seis semanas de conflicto con Irán generó un shock en los mercados globales, con subas del petróleo y restricciones en el suministro energético.
En una publicación en Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán está haciendo “un muy mal trabajo” al permitir el paso de petróleo por el estrecho. “¡Ese no es el acuerdo que tenemos!”, escribió.
El índice dólar, que mide la fortaleza de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas, se encaminaba a una caída semanal del 1,3%, la peor desde enero. En la última medición subía un 0,1% hasta 98,93.
El euro retrocedía un 0,2% hasta los u$s 1,167, aunque se mantenía por encima de la media móvil de 200 días, un indicador técnico clave. La moneda había superado ese nivel por primera vez en más de un mes a comienzos de la semana, lo que sugiere potencial para nuevas subas.
Los inversores aguardaban datos de inflación en Estados Unidos, previstos para más tarde en el día, en busca de señales sobre el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la mayor economía del mundo.
Datos publicados el jueves mostraron que las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en EE.UU. aumentaron en 16.000 hasta 219.000, mientras que los pedidos continuos cayeron en 38.000 hasta 1,8 millones, el nivel más bajo desde mayo de 2024.
Como señal temprana de que el conflicto en Medio Oriente comienza a trasladarse a costos, los precios mayoristas en China subieron en marzo por primera vez en tres años y medio, según datos oficiales.
En el mercado de bonos, los rendimientos de los Bund alemanes —referencia en la zona euro— se encaminaban a una suba semanal, pese a haber registrado el miércoles su mayor caída en años. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subía 0,4 puntos básicos hasta 4,295%.

