LONDRES.- Francia y Reino Unido lograron tener una jornada exitosa en su conflicto sobre las licencias de pesca, a la espera de negociaciones cara a cara que se realizarán mañana jueves, mientras se mantiene el contacto entre ambos gobiernos en busca de avances.
El anuncio francés a última hora, en el que señalaba que aplazaban la imposición de sanciones que entrarían en vigor el lunes a media noche, ha dado un poco de margen a las negociaciones diplomáticas contrarreloj.
El ministro británico de Asuntos Europeos, David Frost, debería viajar a París para tratar con su homólogo francés, Clément Beaune, una serie de asuntos sobre los problemas en la aplicación de los acuerdos del Brexit, con las licencias de pesca a buques galos como principal tema de discusión.
“Francia defiende los intereses de nuestros pescadores para que no sean los sacrificados del Brexit”, afirmó en un debate en la Asamblea Nacional la ministra francesa del Mar, Annick Girardin. Mientras que en Londres, el Gobierno manifestó su satisfacción por la decisión francesa de no aplicar ya las sanciones, aunque no ofreció pistas sobre la disposición de atender las demandas de París.
La reunión entre el presidente Emmanuel Macron y el primer ministro británico, Boris Johnson, del pasado domingo en Roma al margen de la cumbre del G20 no pudo superar las diferencias con Londres, que exigió que París retirara la amenaza de aplicar medidas de represalia.

