LATAM.- Más ligero, sin sede permanente ni secretariado, con una estructura similar a la exitosa experiencia a nivel comercial de la Alianza del Pacífico, integrada por Chile, México, Perú y Colombia, el nuevo organismo busca ocupar el lugar que deja la Unasur, promovido por el fallecido Hugo Chávez y que se encuentra inactivo desde hace más de tres años.
Con el firme propósito de convertirse en un foro sin burocracia, sin estructuras pesadas, más inspirado en ejemplos exitosos como la mencionada Alianza del Pacífico, este viernes saldrá a la luz el foro para el Progreso de América Latina (Prosur), aunque bastante cuestionado en lo que inspira su creación y la efectividad que busca concretar en materia de integración.
Inicialmente llamado como Foro para el Progreso, esta iniciativa nace en medio del resurgir de la derecha en América Latina, a iniciativa del presidente chileno, Sebastián Piñera, y del colombiano, Iván Duque, que buscan ocupar el liderazgo regional en manos, tradicionalmente, de Brasil y Argentina.
La impronta del encuentro ha sido contar con una nueva organización, que deje fuera las ideologías que contaminaron a su juicio, la Unasur, que actualmente integran Bolivia, Guyana, Surinam, Uruguay y la Venezuela de Nicolás Maduro.
Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, fue invitado a la reunión, sin embargo anunció que no asistirá al igual que el mandatario Bolivia, Evo Morales.
Analistas consideran que con otras organizaciones regionales vigentes, como la OEA o la Celac, la nueva estructura corre el riesgo de convertirse en un nuevo intento fallido de integración.
La nueva iniciativa regional surge un año después de que Brasil, Argentina, Colombia, Chile, Perú y Paraguay suspendieran sus actividades en Unasur debido a la falta de consenso para nombrar a un nuevo secretario general.
La semana pasada, Ecuador anunció su retiro del bloque y pidió la devolución del edificio que alberga la secretaría general en las afueras de Quito.

