WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó a los líderes de Irán como “basuras desquiciadas” y afirmó que fue un gran honor matarlos, mientras la guerra en Medio Oriente se acercaba el viernes a su segunda semana, con intensos intercambios de drones y misiles en toda la región.
El conflicto, que comenzó a fines de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado más de 2.000 muertos, ha alterado la vida de millones de personas y ha sacudido los mercados energéticos y financieros a nivel global.
En una publicación en redes sociales el viernes por la noche, Trump aseguró que Estados Unidos estaba “destruyendo totalmente al régimen terrorista de Irán”.
“Tenemos una potencia de fuego incomparable, munición ilimitada y todo el tiempo del mundo. Miren lo que les pasará hoy a esas basuras desquiciadas”, escribió.
“Han estado matando a personas inocentes en todo el mundo durante 47 años, y ahora yo, como el 47º presidente de Estados Unidos, los estoy matando. ¡Qué gran honor es hacerlo!”, agregó.
El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, en sus primeros comentarios públicos el jueves, prometió mantener cerrado el estrecho de Ormuz, un punto clave del transporte energético mundial, y pidió a los países vecinos que cierren las bases estadounidenses en su territorio o se arriesguen a convertirse en objetivos de Irán.
“Les aseguro a todos que no descuidaremos vengar la sangre de sus mártires”, dijo el clérigo de línea dura, que reemplazó a su padre tras morir en los ataques iniciales de Israel.
Sus declaraciones fueron leídas por un presentador de televisión y no quedó claro por qué no apareció en persona. Funcionarios iraníes afirmaron que había resultado levemente herido, mientras que Trump dijo que cree que está vivo, pero “dañado”.
Israel afirma haber atacado 200 objetivos en Irán
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también ofreció su primera conferencia de prensa desde el inicio de los ataques conjuntos contra Irán el 28 de febrero. Allí lanzó una amenaza velada contra el nuevo Khamenei y defendió la ofensiva militar.
“No detallaré las acciones que estamos llevando a cabo. Estamos creando las condiciones óptimas para derribar al régimen, pero no puedo decir con certeza que el pueblo iraní lo hará. Un régimen se derriba desde adentro”, dijo el jueves.
“Pero definitivamente podemos ayudar, y lo estamos haciendo”.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron el viernes que su fuerza aérea atacó más de 200 objetivos en el oeste y el centro de Irán en las últimas 24 horas, incluidos lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa aérea y centros de producción de armas, como parte de la operación denominada “Roar of the Lion” (Rugido del León).
Medios estatales iraníes reportaron múltiples explosiones y el sonido de aviones de combate en Karaj, al oeste de Teherán.
Israel también informó que atacó un puente sobre el río Litani, en Líbano, al considerar que era un paso clave utilizado por combatientes de Hezbollah respaldados por Irán. Parecería ser la primera vez en la actual campaña contra Hezbollah que Israel reconoce haber atacado infraestructura civil.
Irán lanzó durante la noche una nueva oleada de misiles y drones, lo que contradice afirmaciones previas de Estados Unidos e Israel de que gran parte de su arsenal de largo alcance había sido destruido.
Uno de esos misiles impactó en una localidad árabe beduina en el norte de Israel, cerca de Nazaret, según el ejército israelí, causando graves daños en varias viviendas. El servicio de ambulancias informó 58 heridos, uno de ellos en estado moderado por heridas de metralla; el resto sufrió lesiones leves.
En Irak, el Comando Central de Estados Unidos informó que realizaba tareas de rescate tras la caída de un avión de reabastecimiento en vuelo en un incidente que involucró a otra aeronave, aunque no fue producto de fuego enemigo ni aliado. La Resistencia Islámica en Irak, una coalición de milicias respaldadas por Irán, se atribuyó el derribo.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que un soldado murió y varios resultaron heridos en un ataque en el norte de Irak, pocas horas después de que una base italiana también fuera atacada en la zona.
En Dubái, restos de la interceptación de un proyectil causaron daños menores en la fachada de un edificio en el centro de la ciudad, informó la oficina de medios del emirato el viernes por la mañana. No hubo heridos. Un testigo señaló que el daño ocurrió en un edificio cercano al Dubai International Financial Centre (DIFC).
A comienzos de la semana, bancos como Citigroup y Standard Chartered ordenaron a su personal trabajar desde sus casas y comenzaron a evacuar algunas oficinas en Dubái, incluidas las del DIFC, después de que Irán amenazara intereses financieros del Golfo vinculados a Estados Unidos e Israel.
Caen las bolsas y sube el petróleo
Dos petroleros fueron incendiados esta semana en el puerto iraquí de Basora tras ser alcanzados por embarcaciones cargadas con explosivos que se sospecha eran iraníes. Otros buques también fueron atacados en el Golfo cerca del estrecho de Ormuz.
Drones y misiles también han impactado regularmente edificios e infraestructuras en Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Omán.
La posibilidad de una de las mayores disrupciones de suministro energético de la historia impulsó el precio del petróleo cerca de un 9% hasta los u$s100 por barril el jueves, lo que contribuyó a la caída de las acciones en Estados Unidos. Los mercados asiáticos también operaron bajo presión el viernes y el petróleo se mantuvo firme.
Para intentar estabilizar los mercados energéticos globales, Estados Unidos emitió el jueves una licencia de 30 días que permite a países comprar petróleo y productos derivados rusos que actualmente están varados en el mar.
“El aumento temporal del precio del petróleo es una disrupción de corto plazo que generará un beneficio masivo para nuestra nación y nuestra economía a largo plazo”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en línea con declaraciones previas de Trump.
Trump, que ya declaró que Estados Unidos e Israel ganaron la guerra, sostuvo que el país podría beneficiarse económicamente del aumento del petróleo provocado por la crisis en el estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula cerca de un quinto del petróleo mundial.
“Estados Unidos es, por lejos, el mayor productor de petróleo del mundo. Cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”, escribió en redes sociales. A su juicio, impedir que Irán obtenga armas nucleares es mucho más importante.
Sus comentarios provocaron críticas de los demócratas, que acusaron al presidente republicano de minimizar el impacto del conflicto en los estadounidenses y exigieron más información sobre las víctimas civiles, especialmente tras un ataque que mató a decenas de niños en una escuela de niñas en Irán.
La administración Trump no ha presentado públicamente una estimación del costo o la duración esperada de la guerra, que es impopular entre el público estadounidense, ni una estrategia clara para Irán una vez que termine el conflicto.
Además, el presidente y sus principales asesores han ofrecido explicaciones contradictorias sobre las razones para iniciar la guerra.

